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martes, 1 de septiembre de 2009

Mefistófeles

Al amigo

Un paso, un segundo y tu destino inminente te toma y te arrebata de la letanía; desechar la eternidad fue uno de tus pecados. No espera, no esperaba, alcanzaste, te adelantaste demasiado: un segundo.
Tal vez ahora sos el resplandor de una estrella, o maullido de un gato nocturno que persigue la noche, o sólo el verso en algún libro que se exhibe en cada renacer del día.
Bucanero de los mares encerrados en charcos, en tu rocinante rojo que ahora ya no es tuyo, ese felino que te extraña.
Este espacio que dejas ya no significa nada, este escenario de estrellas artificiales que es sino un soplo de tu aliento alcoholizado que se ha perpetuado por las noches en esta ciudad a la que tanto pudiste amar, que tanto recorriste y que tantos secretos te conto cuando tu oído reclinado al pavimento escuchó que eras el quijote motorizado, el paladín de las letras y los niños que extrañan a Bin Laden en el recóndito pequeño espacio del verde que tu sangre amaba, tu hermano árbol, tu hermana selva.
¿En donde están tus historias ahora que tanto las extraño? ¿Dónde está tu locura cuando la cordura nos invade y nos contamina? Tu voz, esa se queda en el eco del tímpano como aferrándose al último suspiro de la memoria.
Ahora eres cañón. Tu rugido lo escucha la tierra, eres lo que tanto comteplaste en las tardes con aliento alcohólico, y te recordamos y te extrañamos con una lágrima en la garganta.

jueves, 16 de julio de 2009

Fuera de la rutina

Vicko Suárez


No dormía, pero esa noche compuse, en sueños, la samba más deliciosa y te la canté al oído mientras descansabas después de la gloriosa batalla; te dije que te amaba aunque no era cierto, sólo que en ese momento pude sentir la tranquilidad de la muerte y nada me importaba; quise, por primera vez, decir que amaba a alguien y fuiste tú.
Después de aquella noche hicimos el amor dos o tres veces más, pero ya no fue igual; la noche de sirenas de octubre del 98 nunca se volvió a repetir, volviste a casa con tu marido y yo, a la rutina del trabajo tras el volante y la noche que siempre ocultaba a un chofer con ojos felinos y costumbres noctívagas.

viernes, 10 de abril de 2009

Gigante


Vicko Suárez


Que si soy un gigante o no, poco importa cuando han pasado tantos años y alguien ha venido aquí a hurtar... a arrancar el corazón que envolvía mi dura corteza. De mis días han robado al gigante, lo que era.Hoy me ves queriendo encontrarte, pero no hay nada, ya no quedan restos de lo que fui, de lo que alguna vez nutrió mi ser, esa alegría que enterraron los días. Ahora me marca sólo el recuerdo de tus ayeres, del pasado, melancolía; de esa espina que se clava constante en mi memoria.
Miras mi rostro y encuentras la soledad que tanto desprecias, la que te persigue en cada palpitar, la que tienes en cada gota de sangre, esa que enrojece tus días de locura, la que contaminas con el azufre de tus lágrimas y con el sulfuro de tus sueños marchitos.

domingo, 11 de enero de 2009

Perdido


Vicko Suárez


Hace varios días que no me encuentro, me extravié y no me he podido encontrar, busqué en mi habitación, en la azotea, en las tinieblas, pero no, ni una huella, ni un olor, ni un sonido de mí. Alguien me dijo: “pega carteles en las plazas con tu foto y tu descripción”, pero la verdad es que no tengo rasgos característicos: una cicatriz o un lunar que me distinga. Mi color de cabello es… normal; mis ojos… ojos color café oscuro, nada sobresaliente. Lo peor es que la exasperación comienza a hacerse cada vez más grande cuando me digo: “¡Qué solo estoy!, ¡Necesito de mí!, ¡Qué haré si mí!”. Es que uno no sabe que se tiene hasta que se pierde uno mismo. Me extraño, siento que mis pasos no son los mismos, que el silencio tampoco lo es; el aire parece estar más denso; mi piel me aprisiona, mis ojos comienzan a ver visiones o fallan al transitar de las letra s.No es cosa de broma, ojalá pudiera serlo. He salido a buscarme por los lugares que frecuentaba y otros que no, ¡Nadie me ha visto! Telefoneé a mis amigos pero nada saben de mí. Hasta he dejado la puerta de la casa entreabierta en las noches por si de casualidad aparezco mientras duermo. Ojalá supiera donde estoy, parece que me hubiera tragado la tierra, que el suelo abrió sus fauces para llevarme al infierno, al maldito infierno y; que el maldito diablo ya no quiso dejarme salir, ahora vivo ausente, ajeno a todo lo que era de mí.Me perdí y no me di cuenta sino hasta dos semanas después. Si alguien sabe dónde estoy por favor comuníquese conmigo para que yo vaya por mí. Esta vez prometo que al encontrarme no volveré a escapar, no volveré a perderme… por lo menos no tanto tiempo.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Quien lo desexperimente buen desexperimentador será


Hace algún tiempo, años ya, he dedicado un poco de mí para coleccionar películas, tal vez más tiempo que el que dedico a verlas pero en fin, no puedo ser perfecto. Y hace unas semanas o meses que alguien me dijo lo ya clásico "tienes la de..." y a veces también me harto de las oraciones que inician con esas palabras que me hacen entrar en encabronamiento.El caso es que por una extraña razón ese título me había interesado, hablo de "El experimento" [Das experimet] la película alemana que dirijió Oiver Hirschibiegel y que hace dos noches tuve oportunidad de ver. Debo confesar que si una película me aburre a los cinco minutos, me paro y dejo que siga, pero esta, pese a mi sueño, me mantuvo prendido de la pantalla a cada minuto.La historia es desatada por un anuncio en el periodico que invita a las personas que quieran ganar un dinero extra a participar en un experimento, este experimento consistirá en una especie de Reality Show científico que estudiará a los hombres implicados en dicho experimento, sus relaciones personales y la forma en la que se comportan los seres humanos en un ambiente muy parecido al de una prisión. Como se deduce desde el principio, algo sucederá en los 14 días en los que 8 hombres comunes fungirán como celadores y 12 serán presidiarios. El filme es una adaptación de un libro que no he leído: "Black Box" de Mario Giordano, que leyera el director y que adaptara para elaborara su opera prima.Hace algún tiempo, años ya, he dedicado un poco de mí para coleccionar películas, tal vez más tiempo que el que dedico a verlas pero en fin, no puedo ser perfecto. Y hace unas semanas o meses que alguien me dijo lo ya clásico "tienes la de..." y a veces también me harto de las oraciones que inician con esas palabras que me hacen entrar en encabronamiento.El caso es que por una extraña razón ese título me había interesado, hablo de "El experimento" [Das experimet] la película alemana que dirijió Oiver Hirschibiegel y que hace dos noches tuve oportunidad de ver. Debo confesar que si una película me aburre a los cinco minutos, me paro y dejo que siga, pero esta, pese a mi sueño, me mantuvo prendido de la pantalla a cada minuto.La historia es desatada por un anuncio en el periodico que invita a las personas que quieran ganar un dinero extra a participar en un experimento, este experimento consistirá en una especie de Reality Show científico que estudiará a los hombres implicados en dicho experimento, sus relaciones personales y la forma en la que se comportan los seres humanos en un ambiente muy parecido al de una prisión. Como se deduce desde el principio, algo sucederá en los 14 días en los que 8 hombres comunes fungirán como celadores y 12 serán presidiarios. El filme es una adaptación de un libro que no he leído: "Black Box" de Mario Giordano, que leyera el director y que adaptara para elaborara su opera prima.

lunes, 25 de agosto de 2008

Patinetas, lluvia y adolecentes: Paranoid Park

Vicko Suárez


Apenas hace menos de una hora que por fin vi Paranoid Park (2007) de Gus Van Sant, mismo que dirige El indomable Will Hunting [Mente indomable], película que vi hace ya varios años y que me impactó debido a mi edad tal vez. Aunque posteriormente este realizador me haya desilusionado con Psycho, el recuerdo que había acuñado de Van Sant era bueno. Además Paranoid Park venía con una torta bajo el brazo: ganadora del premio especial conmemorativo a las 40 primaveras del Festival de Cannes 2007. Al principio, cuando vi unos fragmentos no me pareció atractiva; sin embargo el nombre del director me hizo vencer la flojera de ver este film.
Alex, es un muchacho que una noche golpea a un policía y accidentalmente le provoca la muerte, lo que le traerá conflictos internos que lo llevan a la depresión. Su problema emocional no solamente se limita a eso: una novia que no lo comprende, una familia que se desintegra y la falta de confidentes. Paranoid Park es una película que aborda una temática que siempre está de moda: los jóvenes, y aún más en nuestros tiempos: los jóvenes con patinetas. El desarrollo de la historia es algunas veces “adormecedor” no obstante; la historia se desarrolla de manera coherente y precisa.
La película, que es una adaptación de la novela homónima de Blake Nelson, se ambienta en una escuela de Portland – ciudad natal del director ­– y en ella participan actores que salieron de un casting realizado a través de MySpace.com. Eso no quiere decir que la actuación sea mala, por el contrario es bastante buena, sobre todo la de Gave Nevins (Alex), un chavo que nunca había tenido una preparación como actor y que soportó la presión de un estelar.
Las escenas más impactantes de la película son aquéllas en las que los skaters hacen sus acrobacias y encajan de manera perfecta expresando las dificultades a las que se enfrenta Alex. Mírala, si puedes, acompañado de una patineta.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Autorretrato

Uno

quién soy en el
lado oscuro de la vida
universos que se fragmentan
estrellados
silencio que se difumina
en los espacios y misterios
de la pregunta
signo
sospechosa llama
que titubea
en el destino


Dos

soy
el retazo
oscuro
del futuro
siniestro

lunes, 7 de julio de 2008

Vida y calle


jueves, 29 de mayo de 2008

Lógica


En las mañanas los papeles son muy fríos y los coches suenan como a galletas, porque mi mamá decía que el cielo tiene ballenas que flotan como si los perros corrieran eléctricos y me da ganas de llorar porque si el verde del pelo fuera un poco rojo los niños podrían tener menos hambre, porque todos caemos, y ellas también se caen. Y cuando camino esas piedras azules dan miedo porque parecen sacar lenguas, como las que salen en las tardes volando y que traen luces blancas, amarillas y blancas otra vez, y los vestidos de las mesas se iluminan, con su danza, como si quisieran hablar de música, pero marea, y el viento despierta a los muertos que comen pan, y sangra.


"El Pituca"
Foto de Ariel Silva


Texto inconluso del proyecto:
Locas historias de locos
y no tan locos

jueves, 22 de mayo de 2008

ACID HOUSE

Paul McGuigan,
Reino Unido. 1998



El cine punk y sus derivaciones ha sorprendido por la retaguardia a la pantalla grande, bien o mal aceptado es un cine que ha provocado polémica; desde la naranja mecánica hasta sus subsecuentes como Trainspotting o Acid House. Este subgénero del cine se abre paso particularmente entre los jóvenes, quienes se ven reflejados en los personajes del mundo ácido de la postmodernidad.


En esta vertiente nos encontramos con Acid House, filme que nos presenta una serie de tres cortometrajes que reflejan un mundo visto desde la perspectiva de aquellos que hacen usp de las drogas. La historia se ubica en la remota Escocia, sin embargo es inevitable que traspasen las fronteras y sus vidas se asemejen a las de algún tuxtleco. Tres cortos: un joven que se transforma en mosca, otro vuelve a nacer y uno más vive evadiendo sus responsabilidades nupciales, a la vez que es manipulado por la gente que lo rodea.


Paul Mcguigan nos impresiona con las historias bien contadas de este film, del mismo modo que hace con El misterio de Wells y un poco menos con Obsesión; no obstante, en Acid House se presenta una película amena y con un humor muy negro a diferencia de las nombradas anteiormente.


Viaje Ácido, como fue subtitulada para la región cuatro, es una película fácil de conseguir y que dejará un buen sabor de boca en el espectador; tal vez a algunos con el antojo del vicio. Ampliamente recomendada, disfrútenla con cuates. Historias que a veces adoptan un tinte escatológico y por ello ha sido clasificada como "no apta para menores", así que si te da asco lo asqueroso mejor no la veas.


Víctor Suárez

Tarde o temprano

Hoy, abrí el periodico que compré en la tienda de la esquina. Como la mayoría de la gente que compra el periodico, deseché todo sólo para quedarme con la parte más importante: los clasificados. La situación económica esta tan jodida que uno, con título en mano debe de ver si en el periódico alguien necesita un comunicologo, un pedagogo, un LAE, un contador... o un terapeuta.
Siempre es interezante leerlo que allí publica, podemos encontrar desde familias que buscan perro, hombres que buscan mujer, doctores que buscan pacientes, oraciones, prostitutas que buscan clientes, o bueno, prostitutos también, para todos los gustos hay.
Pero me llamó la atención este que ahora trancribo: Carpintero busca árbol con buen tronco para creación de escultura femenina. Urgente. Comunicarse al Cel. 044 961 16 8 54 XX con Geppetto Hernandez
No pasó mucho tiempo para que tomara el teléfono y hablara con Geppeto. Detrás del patio tracero de la casa hay un árbol que me pareció idoneo para el trabajo. Al viejo carpintero le interezó cuando lo describí "tiene como dos metros de altura, es grueso, más robusto que yo y tiene muchas ramas". Como mi descripción no fue eso, una descripción, Geppeto llegó a visitarme en menos de una hora y sí, parecía de su agrado. El anciano contemplaba el árbol, casi lo besaba, lo abrazaba con ternura para medirlo, se alejaba, se acercaba, sin decir palabra alguna. Después de un rato se acercó a mí y dijo depués de aclarar la garganta:
-¿Cuanto va a querer por él?-
-Pues se lo regalo, yo de todos modos lo iba a tirar porque pienso hacer una galera allí, para mis perros- y continuó mi pregunta que no se podía esperar más:-¿Qué estatua hará usted con él?-
-Voy a hacer una escultura, que es ditinto a estatua, se nota que no sabe usted de arte -Dijo casi molesto y prosiguió:-Voy a hacer una escultura de una mujer titere gigante -se recargó en la pared y en ese momento me arrepentí de haber hecho la pregunta mientras seguía hablando:-Hace tiempo hice una muy bonita, era la de un niño al que le puse Pinocho, -sonrió- es un nombre bonito "pino-ocho" -rió nuevamente-. Pinocho un día tomo vida, sé que es increible pero vivia el maldito, se volvió rebelde y lo corrí de la casa porque nunca pude criar hijos, de eso se encargan las mujeres. Y ahora, como aquel tuvo vida quiero ver si tengo buena mano y esta mujer también vive, claro que a esta no la voy a correr pero...
-Me tengo que ir tío-interrumpí-
-Yo también-me dijo mientras caminamos hacia la puerta-el fin de semana vengo a cortarlo dijo mientras yo cerraba la puerta y me quedaba pensando en que me gustaría ser carpintero.

jueves, 17 de abril de 2008

Cine permanencia voluntaria


Víctor Suárez



Y el séptimo arte llegó a Tuxtla, tarde pero a tiempo para que los jóvenes y adultos aún recordemos aquellos días en que ir al cine era barato. El Vistarama y el Gemelos eran los más caros, sin embargo; no tanto como para no acceder a ellos. Después estaban los más populares pero no por ello malos, el Chiapas era uno de los más concurridos, con su estatua de Chack Mol que nadie que haya entrado a él habrá podido olvidar. El alameda, justo en frente de palacio de gobierno y a un lado del palacio municipal, queriendo semejarse a ellos como institución.
Seguramente muchos de nosotros conservamos alguna película, imagen o filme de aquella época, guardada en el alma. Yo, por ejemplo, no puedo olvidar cuando fui al cine Vistarama a ver “Batman”, la de Burton, de la mano de mi mamá y salí de la función sintiéndome como aquel guardián de Ciudad Gótica perdido un Tuxtla que lo único que tiene de gótico es el león alado de la catedral de san Marcos; pero a los niños no les importa eso y yo no fui la excepción. O cuando iba al Chiapas y te podías quedar a ver la película que seguía porque nadie te decía nada si te quedabas sentado en tu butaca el terminar la función, hasta podías ver dos películas distintas pagando sólo una. El alameda, famosísimo por sus tortas o sus pays de los que ahora sólo nos quedó una sensación de antojo que ya no se puede saciar.
Esta pequeña ciudad que ahora se ha vuelto grande o que han querido hacerla grande encierra consigo más recuerdos que olvidos. Tristemente hoy vemos aquellas salas en renta, convertidas en iglesias, auditorios, lugares de ventas temporales o una discoteca de cuarta; y tal como en “Cinema Paradiso”, la película, hoy vemos derrumbarse a los cines que tantas películas y felicidad a los tuxtlecos nos dejaron.

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Y dijo el hombre:

“sea la oscuridad”

y la oscuridad fue.




Mientras puedo

Víctor Suárez


Pon tu sangre en mi boca mientras puedo aspirar el incienso que fulmina mis sentidos, ciega mis ojos, quítales el barniz, clausura mis labios con tus dedos, córtame… mientras clavas una estaca en mis adentros y hurgas mis entrañas con tu lengua. Tapa mis oídos para no escuchar mis gritos, para escuchar tus palabras calmando el corazón, deteniéndolo.
Entierra tus dientes, escribe palabras en mi piel con tus uñas, escribe un verso con mis venas.
Extrae mis huesos y derrítelos con el vaho de diosa, de diablo, con tus cantos que son hechizos musicales. Haz alimento tuyo a mis adentros, no tienes nada, me tienes todo.
Seré tuyo al fin si tan sólo logras arrancarme el alma de esta habitación, tan pequeña, en la que no cabemos los dos.